miércoles, 07 de noviembre de 2007

poema

Como la mujer de ojos tristes, porque no se atreve sino a soñar con un chico de la vecindad; como la triste fuera yo, y me convirtiera, por obra y gracia de la solidaridad divina, en una mujer alegre de piernas blancas y bien formadas, con una flor en el ombligo.
Publicado por llorel7 @ 13:31 | 0 Comentarios | Enviar

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